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viernes, 12 de mayo de 2017

El transporte público, su desarrollo y el Sitramss

EBER HUEZO

Por muchos años los salvadoreños hemos visto el crecimiento poblacional de San Salvador y con ello, el desarrollo de infraestructura habitacional que se ha extendido en los cuatro puntos cardinales del Gran San Salvador, y que, por hoy, demandan un incremento de unidades del transporte público no dando abasto a la demanda de millares de salvadoreños que se desplazan a diario desde el interior del país y de la capital a sus respectivos trabajos.
Si bien es cierto tras la demanda han surgido la oferta del servicio con nuevas unidades de buses, estas han salido de autobuses usados que ya ha caducado su utilidad en los países de donde fueron adquiridos, y después, circulan como chatarra en las calles de San Salvador en detrimento del medio ambiente de nuestro país y de la salud de los salvadoreños. También surgieron flotas de microbuses que de alguna manera coadyuvó a la demanda, pero que además de afectar el medio ambiente, llenaron las calles de la capital haciendo más caótico el problema del tráfico hasta su colapso.
El surgimiento de empresarios individuales del transporte y sus demandas por subsidio, dio lugar a la corrupción no solo por el subsidio de la gasolina sino a la venta de permisos de línea y sobornos, pero además, junto a esto, los capitalinos nos hemos venido enfrentando a una generación de choferes y cobradores mal educados, sin ninguna preparación para tratar con al público causando accidentes y poniendo en peligro las vidas de los transeúntes.
La idea de introducir el Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana de San Salvador (Sitramss) fue una medida innovadora, muy buena que surgió con el propósito de modernizar el transporte público y dar alternativas de transporte a los trabajadores, sin abandonar el viejo sistema el cual me parece muy bien, pero que como lo hemos visto, este opera en carriles exclusivos agudizando el problema del tráfico en las calles donde opera.
Son millares de automovilistas afectados y son centenares de trabajadores que también son perjudicados, aquellos que no tienen la capacidad de pagar el costo de viajar en los buses de Sitramss, por lo que la decisión de la Corte Suprema de Justicia tiene algo de lógica, no quiero decir que es la decisión correcta, es más creo que es insensata y debería rectificarla.
Pienso que es necesario mantener el Sitramss tal y como ha estado operando porque es un sistema moderno y digno para los capitalinos, asimismo pone al país a la altura de los países desarrollados, pero también el gobierno debe darle solución al problema del tráfico. Los horarios escalonados solo es una parte, pero si lo comparamos en porcentajes de solución les aseguro que serán mínimo porque ya se experimentó hace muchos años atrás y no se aportó mayor cosa.
Y es que no quieren entender que se trata de ampliar la infraestructura. En los últimos años el incremento de vehículos en San Salvador se ha cuadruplicado y circula en una infraestructura caducada especialmente el Bulevard del Ejército, la vía principal de acceso a la capital y que mientras no se amplíe o se construyan otras calles de acceso el problema se irá incrementando.
En la ciudad de Los Angeles donde hay un servicio excelente de autobuses, los autobuses especiales no requieren de una vía cerrada y circula junto al resto del tráfico, pero las calles son amplias acorde a la cantidad de vehículos que circulan. Además, hay otras alternativas de transportarse que los trabajadores prefieren dejar sus carros y usar el transporte público.

De no haber esas alternativas, solo quedan dos propuestas: construir un segundo nivel o ampliar a cuatro vías por sentido el bulevar del Ejercito que de hecho urge hacerlo. Se tocarán intereses, pero para mí, es la mejor opción para darle solución a este problema que por hoy está llevando tintes políticos.


miércoles, 26 de abril de 2017

Literatura y realidad, la novela hecha historia

EBER HUEZO


Dudo que Amor en Medio del Conflicto y un Grito Desde el Silencio, a los que he definido como "dos libros una historia", pertenezcan a algún género literario conocido. Primero, porque trasciende más allá de palabras rebuscadas para ubicar al lector en el momento y el lugar donde se desarrolla la acción, y segundo, porque explica con sencillez la narrativa.

Si las he de ubicar  diría que podrían pertenecer a la novela histórica,un subgénero narrativo que se configuró en el romanticismo del siglo XIX y que ha continuado desarrollándose con bastante éxito en nuestro tiempo. Utiliza un argumento de ficción, como cualquier novela, tiene la característica de que éste se sitúa en un momento histórico concreto y los acontecimientos históricos reales suelen tener cierta relevancia en el desarrollo del argumento.
 La presencia de datos históricos en la narración puede tener mayor o menor grado de profundidad y habitualmente su protagonista es un personaje histórico real a través del cual se desarrolla la ficción tal como lo presentan en estas dos novelas.
Mis novelas Amor en Medio del Conflicto y un Grito Desde el silencio, pretende ser esa clase de novela, porque nos ubica geográficamente, el tiempo en que se desarrolla la historia y nos presenta un problema histórico que se desenvuelve en distintas etapas hasta llevarnos a un conflicto con consecuencias trascendentales para su país.
Amor en Medio del Conflicto relata el movimiento migratorio de campesinos salvadoreños al país vecino Honduras en la década de los Sesenta. La causa de este movimiento es la falta de tierras cultivables, la tierra fértil está acaparada por 14 familias adineradas cuyas plantaciones de café, algodón y caña de azúcar acaparan una buena parte del territorio salvadoreño.
Los campesinos de este momento histórico son pacíficos, contrario tres décadas antes que sus ancestros se rebelaron contra el opresor y fueron oprimidos hasta morir. No querían enfrentarse al mismo enemigo con ventajas; el régimen militar constituido por derecho en guardián de la oligarquía. Así qué, pasan de largo cualquier movimiento violento y se aventuran a encontrar tierras como una oportunidad de sobrevivencia.
El protagonista de esta historia solo es un niño que al igual que sus padres ignora que como piezas de ajedrez son movidos de acá para allá, pero la partida la ganan ellos. El grupo élite, los que gobiernan, los que acaparan la riqueza y los imperialistas.
Pero la conciencia nace, crece y se reproduce junto al hombre y en este niño no es la excepción, se ha revuelto entre la extrema pobreza y para colmo en un refugiado y en paria salvadoreño excluido del trato y ventajas de que gozan los demás en su propio país.
Así es que su realidad lo ha convertido en un rebelde con razón, no quiere pelear motivado por una ideología sino por una causa que la considera justa.
Un Grito Desde el Silencio es la segunda Novela que se posiciona en otra etapa de la historia, pero el personaje es el mismo, sigue siendo el mismo rebelde con causa. Han pasado los años y su contexto está en un proceso de cambios sustanciales y en una lucha de poderes. Los oligarcas ahora luchan en otra arena, la política, y los comunistas han sacado las uñas de su propia ambición e ideología.
El romanticismo que envolvió a universitarios, obreros y campesinos ha pasado y ahora se enfrentan a otra realidad que no convence al protagonista, el idealismo se ha esfumado y aunque hubo cambios sustanciales y se han creado nuevas instituciones democráticas nadie escapa de las secuelas de una postguerra.
Frustrado por un resultado inesperado, su espíritu rebelde reencarna en una mente despierta para comprender que solo fueron usados para cumplir propósitos. El idealismo de una revolución tan solo se transformó en eso, un idealismo.
Conocer en esencia el socialismo es su mayor anhelo y el sistema cubano es lo máximo, le decían, pero su rebeldía lo hacía dudar, todo era una farsa porque cuando tuvo la oportunidad de conocer Cuba, vio niñas vendiendo su cuerpo, gente que se revolvía entre la basura y millares queriendo emigrar a los Estados Unidos.
Su inquietud y rebeldes acciones lo hacen vivir una serie de aventuras que lo llevan a conocer otras realidades, otras culturas, otras personas y participar en una guerra que no le pertenecía.
Dicen que la historia la cambian los hombres, pero en el personaje de estas dos novelas la historia lo ha cambiado a él, ahora no sigue ningún idealismo y es incrédulo y prudente ante la demagogia de los astutos que siguen manipulando la mente de los demás para continuar aprovechándose de ellos.
De ahí que mis dos libros puedan considerarse tal vez en novelas históricas, pero no precisamente en el sentido estricto de la palabra porque la novela histórica exige del autor una gran preparación documental y erudita. Todo lo contrario, como periodista trato de usar la habilidad de describir los hechos y lugares como si se tratara de simples aventuras. Esta habilidad narrativa, vaya usted a saber, hace que las obras pasen a ser otra cosa, o bien historia novelada o bien una novela de aventuras.
Lo cierto es que Amor en Medio del conflicto y Un Grito Desde el Silencio, son dos obras que prometen no aburrirlo, leerá entre sus páginas hechos históricos no inventados, personajes reales no ficticios con un toque de drama, romanticismo y aventura.

Déjese seducir y comience a vivir una aventura a través de las páginas de estas obras le prometo que no se arrepentirá, por dos razones: que están escritas en un estilo original no aburridas y porque combinan hechos reales con la aventura, un mero telón de fondo o pretexto para la acción.



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sábado, 4 de febrero de 2017

La compasión hacia los inmigrantes, un hecho histórico incondicional que EE.UU. debe preservar

Por EBER HUEZO

A casi 400 años después que los primeros peregrinos llegaron a tierra americana allá por el año 1620 como refugiados que habían huido de la persecución y la violencia, muchos ciudadanos hoy en día no han olvidado que en la historia de los Estados Unidos, la compasión hacia los inmigrantes ha sido unos de los distintivos que les ha acompañado, reconociendo que ellos con su esfuerzo y trabajo han hecho de este país una nación grande que sobresale como potencia mundial.

El movimiento cristiano revivalista de las décadas de 1730 y 1740, conocido como «el Gran Despertar», alimentó el interés en temas como la religión y la libertad de culto y que posteriormente fueron plasmados en la Constitución sobre la libertad de expresión y que practicamene garantiza
que las personas se expresen libremente (sin temer las represalias del gobierno).
La libertad de expresión produce autonomía y libertad, permite la gobernabilidad así como la discusión abierta en temas de interés público entre los ciudadanos conduce a gobiernos más transparentes y representativos, a ideas más tolerantes y a sociedades más estables.

La historia ha demostrado que gobernar autoritariamente mediante prohibiciones no fomenta la democracia, todo lo contrario, coarta la libre expresión y atemoriza a la gente causando pánico masivo. Por eso los redactores de la Constitución de Estados Unidos reconocieron que cuando el gobierno impone medidas extremas sin tomar en cuenta a sus ciudadanos, éstos se ven forzados a tratar dichos temas en secreto, el cual, de alguna manera, contribuye a la desestabilización.
Al permitir que las personas manifiesten sus opiniones, sin importar el grado de desacuerdo que pueda tener entre el Gobierno y los ciudadanos, esto contribuye a promover la transparencia y la estabilidad social.

Estados Unidos protege el derecho a la libertad de religión a través de la Primera Enmienda de su Constitución, la cual estipula que “el Congreso no promulgará ninguna ley que se aboque a la adopción de una religión o que prohíba el libre ejercicio de la misma; o que coarte la libertad de expresión o de prensa, o el derecho del pueblo a reunirse pacíficamente y a solicitar al Gobierno la reparación de agravios”.

La Constitución de Estados Unidos protege incluso las manifestaciones más ofensivas y polémicas contra la represión del Gobierno, y permite la reglamentación de la libertad de expresión solo en ciertas circunstancias limitadas y específicas. El sistema estadounidense se basa en la idea de que el libre intercambio de ideas fomenta el entendimiento y la búsqueda de la verdad y permite refutar las falsedades.

En su discurso de Acción de Gracias en noviembre pasado, el ex presidente Obama dijo estas palabras: “Lo que hace que América sea América, es que ofrecemos esa oportunidad. Le ofrecemos la luz de la Estatua de la Libertad al mundo, y ampliamos nuestro círculo para decir que todos los hijos de Dios son dignos de nuestra compasión y cuidado. Eso es parte de lo que hace este país el mejor país del mundo”.

Lo anterior es una verdad irrefutable, si tomamos en cuenta que los primeros colonizadores de lo que es hoy los Estados Unidos profesaban la fe cristiana y que posteriormente adoptaron los legisladores para hacer leyes que garantizaran que el país conviviera con esos principios cristianos.

La compasión el diccionario lo define de la siguiente manera: "Sentimiento de ternura y lástima por las desgracias de los demás". Pero los principios cristianos define la compasión como un sentimiento que transforma y que lo lleva a accionar a favor de los necesitados. En otras palabras, la
verdadera compasión nos lleva a identificarnos con el dolor del prójimo, de tal manera que hacemos nuestra su condición o situación; nos colocamos en su lugar; eso nos motiva y nos provoca a actuar y a hacer lo que nos corresponde.

"Si un hermano o una hermana están desnudos, y tienen necesidad del mantenimiento de cada día, y alguno de vosotros les dice: Id en paz, calentaos y saciaos, pero ne les dais las cosas que son necesarias para el cuerpo, ¿de qué aprovecha?"Stgo.2:15-17.

"El que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? ... No amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad" Juan 3:17-18

En ese sentido, es controvertido el hecho que el Presidente Donald Trump haya juramentado sobre dos biblias y a poco de una semana haya firmado una orden ejecutiva controversial contra los inmigrantes de siete naciones, y tenga la intención de deportar a millones de refugiados latinoamericanos que hemos venido huyendo de la violencia y del hambre.

Estoy de acuerdo que como Presidente del país tenga que tomar medidas para proteger a sus ciudadanos, pero no está bien que los justos paguen por los pecadores. Las leyes tienen que ser justas y no es justicia separar familias, no es justo negar refugio a los verdaderos desamparados y no es justo regirse por las actuales leyes de inmigración, cuando todos sabemos que necesitan reformarse para cumplir sus cometidos y ajustarse a la nueva realidad.

También estoy de acuerdo en que el Presidente Donald Trump tome medidas más estrictas para la entrada de inmigrantes de siete países cuya población profesa la religión musulmana, dada la incidencia de hechos terroristas que han dejado muerte y dolor en los Estados Unidos, pero generalizar cuando la gran mayoría de inmigrantes de esos países es gente buena que vino en busca de oportunidades al igual que todos los inmigrantes, no es correcto.

Creo que el Presidente Donald Trump tiene buenas intenciones de seguir haciendo de los Estados Unidos un gran país, pero tiene que recordar sus limitaciones y respetar los principios que han regido a esta nación.

Por otro lado, los países que integran las Naciones Unidas también deben ser solidarias con los refugiados y no esperar que solo los Estados Unidos cumpla sus obligaciones. Los gobiernos latinoamericanos y del mundo deben evitar en lo posible que la gente salga huyendo por causa del hambre y la violencia, porque esto solo demuestra su incapacidad para resolver sus problemas.


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miércoles, 1 de febrero de 2017

No hay mal que por bien no venga, presidente Trump provoca la autosuficiencia y la solidaridad inmigrante

Por EBER HUEZO

Las nuevas acciones ejecutivas del presidente Donald Trump están provocando protestas por doquier dentro de Los Estados Unidos y el mundo, pero estas mismas están reacomodando una serie de acciones encaminadas a la solidaridad y la autosuficiencia dentro del continente americano, europeo y asiático dependientes de las políticas económicas de los Estados Unidos.
Solo basta observar las distintas manifestaciones populares internas comenzando con la marcha de las mujeres el pasado 21 de enero y las que le han seguido en aeropuerto y el mismo Capitolio en Washington, para darnos cuenta del descontento popular y las expectativas en los subsiguientes años que quedan de la administración Trump con más medidas anti inmigrantes y de las relaciones internacionales que sin duda afectaran las buenas relaciones de los Estados Unidos con México, Latinoamérica y el mundo.
Sin lugar a dudas el presidente Trump es un hombre singular, aparentemente un hombre inquebrantable, impulsivo y decidido, atributos que lo han hecho un hombre exitoso en los negocios, pero que le está causando desde ya un desgaste político por el descontento popular a causa de sus medidas migratorias el cual en mi opinión están siendo un tanto injustas al permitir que “paguen justos por pecadores” pero sigo pensando que algo bueno puede dejarnos y ese algo puede ser beneficioso para todos los estadounidenses y nuestros países de origen.
Que algunas ciudades y estados como California estén pensando incluso a modificar sus leyes para proteger a los inmigrantes indocumentados, es un hecho sin precedentes en la historia del país. También es un hecho importante que una juez de Nueva York haya detenido la deportación de unos 300 inmigrantes por considerarlo improcedente y que Sally Yates, ex fiscal general fuera despedida
después de que ella cuestionara la legalidad de la prohibición de inmigración impuesta la semana pasada por la nueva administración.
Estos hechos recuerdan al presidente Trump que el país no es como sus empresas donde se hace lo que él dice, en el país hay una Constitución que respetar y que hay reglas y procedimientos que se deben seguir y que como tal, no deben sobrepasarse. Además,Estados Unidos es un país democrático constituido por inmigrantes y que ha pesar de ser la primer potencia mundial, necesita de sus aliados latinoamericanos para su seguridad.
Por supuesto esto no lo logra entenderlo el mandatario estadounidense en su objetivo y promesa de campaña de hacer de Estados Unidos un país grande.
Pero en un documento reciente varios analistas aseguraron que los efectos de Trump a la economía Latinoamericana traerían consecuencias fatales y que las más afectadas son la mexicana y salvadoreña aunque a decir verdad, afectará a toda la región.
México renegocia el Tratado de Libre comercio probablemente quedará en desventaja y la inversión extranjera americana se reducirá significativamente. Es por eso que este país está acelerando las negociaciones con la Unión Europea con quienes hablan sobre la modernización del acuerdo comercial vigente entre ambos países.
A decir verdad, México y la Unión Europea ven los efectos a corto plazo. "Juntos hemos visto con preocupación el actual ascenso del proteccionismo alrededor del mundo", indicaron en una declaración conjunta el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, y la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström.
Entre 2005 y 2015, el intercambio de mercancías en este espacio de libre comercio de unos 625 millones de habitantes pasó de 26.000 millones de euros a 53.000 millones de euros, según datos de la Comisión Europea. La inversión extranjera en México, sólo el 38% es de origen estadounidense y el 62% es de origen europeo y asiático, eso ya es una demostración de la importancia que México representa a otros mercados en el mundo como destino de comercio e inversión.
El Salvador según lo analizan empresarios salvadoreños, las divergencias estadounidense y mexicana puede atraer a los exportadores que sean afectados por una posible renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), prometida por el presidente Trump.
“Muchas empresas que están en México o que estaban pensando irse a México, si nosotros generamos las condiciones adecuadas, pudieran venir a El Salvador y esas exportaciones podríamos hacerlas nosotros”, aprovechando el tratado comercial vigente de Centroamérica con EE.UU, aseguró a la prensa el presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), Luis Cardenal.
La Unión Europea también está reaccionando a la política internacional del presidente Trump que lo ven como una amenaza para la seguridad de Europa y que parece poner en duda los últimos 70 años de política exterior americana.
En ese sentido los europeos también están buscando la unidad y la solidaridad que les permita ser más auto suficientes de la ayuda estadounidense.
No hay duda, la unidad, la solidaridad y nuestro potencial en tiempos difíciles es lo que podemos sacar de medidas tan drásticas como las que esta aplicando el presidente Trump.





sábado, 28 de enero de 2017

Hablemos sobre los periodistas, medios de comunicación, tecnología y el futuro que espera a los comunicadores

Por EBER HUEZO

Cuando nos enfrentamos a un aparato tecnológico que cada vez nos facilita la vida y trabajamos en empresas periodísticas sólidas, nunca pensamos que esta misma se revertiría contra nosotros, sobre todo, para los gremios de trabajadores y profesionales de la comunicación de todo el mundo, que por hoy están siendo relegados por decenas y en El Salvador no es la excepción.

Leyendo sobre los despidos de periodistas de El Diario de Hoy y los pronunciamientos de la Asociación de Periodistas de El Salvador, no puedo más que lamentarme por dos cosas: Una, por la poca solidaridad que ha existido en el gremio de comunicadores al no apoyar a una gremial que ha tenido como objetivo defender los intereses de los periodistas, y segundo, por dejarse enajenar por el pensamiento de los medios para los cuales trabajan.

Desafortunadamente aquellos que se consideraban inamovibles en algunos medios como la televisión, la radio y la prensa escrita, ahora han recibido un puntapié como premio a su fidelidad y su buen trabajo; así es la empresa privada.

Lo inevitable ha llegado, y con el surgimiento de las redes sociales y las innovaciones que cada día nos sorprenden las compañías de Internet como google, facebook, twitter entre otros, han puesto en crisis a las grandes corporaciones, y por desgracia somos los periodistas los que estamos siendo relegados a buscar alternativas para hacer nuestro trabajo.

Lamentablemente muchos periodistas se han acoplado a los medios tradicionales, y como lo mencioné antes, no son solidarios en cuanto apoyar y unirse para defender sus derechos, sin comprender que las empresas periodísticas para las que laboraban son dirigidas por empresarios calculadores, que defendiendo sus propios intereses, orientan sus espacios al poder político y económico.

Hoy no me sorprenden los despidos de empleados, tampoco me sorprenderá en el futuro el cierre de periódicos tradicionales de El Salvador, tomando en cuenta el surgimiento de medios alternativos en la Internet, el costo económico que representa comprar un ejemplar de un periódico impreso y la pérdida de credibilidad por mantener una ideología partidarista, todo lo contrario al buen periodismo.

En este punto, me llama la atención que la misma política mercantilista de los periódicos hoy se revierte contra ellos, porque a decir verdad, la rentabilidad de los medios de comunicación no reside en la venta de sus espacios informativos, sino de la venta de espacios publicitarios. Si estos medios impresos quisieran recuperar a sus lectores y competir con las redes sociales y medios alternativos, solamente tendrían que regalar sus ejemplares y no venderlos como ha sido la costumbre.

Por otro lado, el periodismo tiene que ser independiente, no ideológico, tolerante, porque se orienta a todo tipo de lectores con distintas corrientes del pensamiento. Y en este sentido me atrevo a pensar que éste ha sido el fallo de estas corporaciones que, lejos de hacer periodismo, han sido panfletos propagandísticos de un partido político llámese de izquierda o de derecha.

No han permitido a los periodistas ejercer su trabajo con ética y profesionalismo, no han respetado sus derechos ni tampoco los han dejado probablemente agremiarse, violando sus derechos y obligándolos a escribir sus notas de acuerdo a sus lineamientos ideológicos para dañar la reputación de instituciones y personas.

Me sorprende ver a veces en las redes sociales a periodistas que se formaron conmigo en la universidad que por hoy son irreconocibles. Tal es medio de comunicación, tal su pensamiento.

Otros más pesimistas comentan que “a la APES nadie le hace caso”. Es probable que así sea, pero la culpa la tenemos nosotros mismos que no nos hemos dado a respetar, cada quien jala por su lado, debilitando una gremial que desde hace mucho debió ser fuerte; pero aún es tiempo, afíliate antes que sea demasiado tarde.




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jueves, 19 de enero de 2017

De expectativas a realidades con Donald Trump

 EBER HUEZO

Donald Trump,Presidente de los Estados Unidos.
Sin duda el arribo del multimillonario Donald Trump este 20 de Enero a la Presidencia de los Estados Unidos tiene en expectación a demócratas y a votantes republicanos que no están seguros si el gobernante será capaz de conducir los destinos del país al igual que lo ha hecho con sus propias empresas y sus inversiones en el mundo de los negocios.
Todos sabemos que por muy exitoso que haya sido en sus empresas, no será lo mismo resolver los diferentes problemas internos y la seguridad del país ante la constante amenaza terrorista y las relaciones internacionales con Europa, Asia, el Medio Oriente y América Latina, especialmente con Rusia, país que se le atribuye según el FBI y la CIA haber interferido en las elecciones estadounidenses a favor del mismo magnate.
Los inmigrantes latinos estamos expectantes sobre los cambios que se producirán en materia de salud, las medidas administrativas de Barack Obama relacionadas a la reforma sanitaria, migración, la construcción de un gran muro en la frontera con México, así como su promesa de restringir las remesas familiares y hacer volver empresas que trasladaron sus operaciones al extranjero.
Trump dijo muchas cosas durante su campaña política relacionadas con la política interna del país, y no dudaba en opinar sobre cualquier cosa lanzando a la opinión pública sus puntos de vista, entre las cuales hubieron muchas frases despectivas contra los inmigrantes musulmanes, mexicanos y chinos.
Asimismo, rompe el protocolo de los partidos políticos y llega a la Presidencia aclamado por opositores a las medidas de Barack Obama, el racismo y los anti inmigrantes, así como las dudas de su legitimidad de haber ganado las elecciones de noviembre pasado, pero aun así deberá aceptarse que es el nuevo Presidente de los Estados Unidos.
Creo que muchas cosas cambiarán en el país y el mundo, pero debemos ser optimistas y no dejarnos influenciar de quienes pretenden demonizar desde ya su administración cuando ni siquiera le hemos dado la oportunidad a un personaje que ha sido idealista y exitoso en sus propias empresas.
Los latinos tenemos razón en estar expectantes debido a las amenazas de repatriar a millones de indocumentados, abolir las medidas administrativas en materia de inmigración, que por cierto ha favorecido a millones de jóvenes soñadores. Y tampoco tenemos claro qué pasará con los millones de personas que se favorecen con un permiso o una visa de trabajo.
Donald Trump, desde mi punto de vista, es un estratega de las finanzas, cuyo interés como lo ha repetido muchas veces, es volver hacer de los Estados Unidos “un gran país”, aunque no se si se refiere al crecimiento económico antes de los atentados del 11 de noviembre del 2001.
Económicamente hablando todo buen empresario limita las fugas de capital, cambia precios y estratégicamente busca sus propios distribuidores de entera confianza. Lo cierto es que no será lo mismo sentarse en la silla para administrar sus propias empresas que ser administrador de una empresa desconocida y pública, donde todos los ciudadanos estadounidenses tienen sus propios intereses.
Si Donald Trump toma medidas equivocadas, perdemos todos (republicanos y demócratas) y de esto debe estar consciente el nuevo Presidente, que sus decisiones no solo repercutirán positiva o negativamente a nivel nacional y mundial, porque de hecho, el mundo entero está expectante de sus decisiones.
Trump debe estar consciente que como puede provocar la paz, puede provocar la guerra, debe estar consciente que por sus decisiones o provocaciones las potencias del mundo pueden dejar de ser sus aliados para convertirse en enemigos de los Estados Unidos. Y en este sentido, los republicanos tienen un gran compromiso de orientar a su Presidente para encaminarlo a la senda correcta.
Los demócratas también tienen un gran compromiso, primero reconocer que no todo lo que deja Barack Obama fue lo correcto, algunas cosas estuvieron equivocadas para el bien común de los estadounidenses, por lo que se debe continuar abonando ideas y continuar la lucha por aquello que creemos justo para nuestras comunidades.
La Reforma Migratoria debe ser un tema que debe seguirseempujando, aunque Trump haya considerado en su momento que dar ciudadanías a inmigrantes ilegales “sería un suicidio para el Partido Republicano”, porque “esos 11 millones de personas votarán después por los demócratas”. No creo que esto sea del todo cierto, más bien que si Donald Trump es inteligente debería estar de acuerdo con legalizar a millares de indocumentados, que sin duda contribuirían a su pretendido anhelo de volver hacer de Estados Unidos un país grande.
Hasta hoy no he escuchado ninguna declaración sobre las modalidades que tomará sobre Latinoamérica en materia económica y de seguridad, cuando bien se sabe que los países de la región son estratégicos para la tranquilidad de los Estados Unidos.
Rusia y China están al acecho de las oportunidades para expanderse en la región y, de hecho, lo están haciendo con tentáculos en países donde sus gobiernos tienen tendencias comunistas.
Al mismo tiempo deberá entender que en los Estados Unidos no todos son ricos como él, que existen millones de personas que necesitan cobertura médica y otros servicios sociales, deberán reducirse los índices de desempleo y que las empresas norteamericanas necesitan mano de obra.   Trump dijo muchas cosas durante su campaña politica, sigue peleándose con quienes le contradicen sus ideas, pero yo sigo pensando que no es lo mismo ver un partido de fútbol desde las graderías, que estar en la cancha jugando. Trump por muchos años ha estado viendo el juego político desde su sillón de empresario y no tiene ni idea la ola de situaciones que tendrá que atender como Presidente de Los Estados Unidos. Sin embargo, desde hoy, tiene la oportunidad de estar dentro de la cancha, y sus perspectivas deberán cambiar obligatoriamente para tomar decisiones acertadas para su país.
Foto tomada por Scott Olson/Getty Images.

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viernes, 13 de enero de 2017

Un año de paz sin pandilleros, un anhelo que podría ser realidad en El Salvador

Por EBER HUEZO

Hace aproximadamente 22 años entrevisté a un reconocido jefe pandillero de la mara 18 en los alrededores de la colonia 10 de Octubre en San Marcos, San Salvador, le rodeaba un grupo de sus compañeros -la mayoría adolescentes- quienes atentamente escuchaban a su líder contestar a mis preguntas, que luego las transcribí para un semanario en la ciudad de Los Angeles, California.
Por su puesto que en esa fecha aunque las pandillas ya daban qué hablar en las distintas colonias de la periferia de San Salvador donde viven las familias más pobres, no estaban tan proliferadas como ahora.

Las autoridades calculaban para ese entonces unos 18 mil miembros, y los asesinatos se limitaban a unos cuantos sin causar ninguna alarma en el país y la comunidad internacional.
El jefe pandillero, quien curiosamente era hijo de una ex activista de la antigua guerrilla, hoy en el gobierno, vio en mi entrevista una gran oportunidad para expresar ciertos problemas sociales en el país que motivaban a los muchachos. sobre todo a los adolescentes, a asociarse en los grupos antisociales. Una de esas razones, me dijo, era la falta de oportunidades, la escasa existencia de programas educacionales para la inserción y re-adaptación a la sociedad de esos muchachos.
Me señaló a uno de los jóvenes que le acompañaban -un adolescente, a quien le calculé unos 16 años de edad- y luego me dijo: “Este por ejemplo, lo abandonó su padre para emigrar a los Estados Unidos, no sabe ni siquiera leer y escribir, mucho menos sabe un oficio; su mamá, apenas le alcanza para darles de comer, mucho menos para mandarlo a la escuela. Si busca trabajo no le dan oportunidad porque está tatuado, y la única forma que encontró para sobrevivir fue integrarse a la mara”.
No recuerdo más sobre aquella larga entrevista que le hice a este líder pandillero, pero si recuerdo que me confesó que voluntariamente estaba dejando la actividad pandillera para dedicarse a su hijo recién nacido, porque no quería que siguiera sus pasos de convertirse en un pandillero cuando creciera.
Algún tiempo después supe que lo habían involucrado en un asesinato que no había cometido en la colonia 10 de Octubre. Sus compañeros habían asesinado a un cobrador de buses por haberse atrevido a coquetear con la novia de uno de sus miembros y las autoridades responsabilizaron a él por ser reconocido como el jefe de ese grupo delincuente.
Las palabras de aquel líder pandillero sobre el origen de las pandillas en El Salvador quedaron en mi memoria, aunque con los años he comprendido que además de la exclusión social, el incremento de pandillas se deben al narcotráfico, la pérdida de valores cívicos y morales, la desintegración familiar, la migración y la deportación de millares de pandilleros desde los Estados Unidos entre otros.
De alguna forma da tristeza ver como en los últimos 25 años los distintos gobiernos en El Salvador -incluyendo el FMLN- sigan pensando que con represión van a desvanecer la existencia de pandillas en el país, cuando realmente es todo lo contrario.
Hoy por hoy, me llaman la atención dos iniciativas que surgen desde dos extremos relativamente opuestos, la voluntad del gobierno y el ex presidente Alfredo Cristiani, mandatario que firmó los Acuerdos de Paz, para firmar  un acuerdo que promueva la Cultura de Paz en el país en el 2017.
Según ellos la declaratoria de promoción de Cultura de Paz permitiría desarrollar actividades en cada uno de los departamentos para hablar de los Acuerdos de Paz, donde sus protagonistas narrarían su experiencia y narrar también cuáles fueron los resultados de aquel acuerdo, y cuáles son los desafíos que se tienen ahora.
La otra iniciativa surge de un grupo de pandilleros, quienes dicen representar unos 60.000 a 70.000 integrantes. Ellos han manifestado su interés en abrir un diálogo con el Gobierno para desmovilizarse e integrarse a la sociedad. La oferta de las maras ha llegado a través de un reportaje en un periódico digital salvadoreño que entrevistó a tres representantes de las bandas criminales.
Los líderes justificaron su intención de negociar para detener la crisis de violencia que vive el país centroamericano y frenar la escalada bélica entre las pandillas y las fuerzas de seguridad. Estos enfrentamientos provocaron en 2016 más de 500 muertos entre los pandilleros y un poco más de 60 entre los agentes del Estado.
En el reportaje, uno de los pandilleros asegura que “todo ser humano tiene derecho a cambiar”. Y agrega: “No toda la vida va a andar uno haciendo cosas ilícitas”. En sus declaraciones, los delincuentes, a los que El Salvador califica como terroristas, proponen al Gobierno crear mesas de diálogo en las que estén presentes el Ejecutivo, las pandillas, los partidos políticos y organizaciones de la sociedad civil.
Resulta interesante que las pandillas aprovechen el contexto de la conmemoración de los 25 años de los Acuerdos de Paz para proponer nuevamente un dialogo con el gobierno salvadoreño. Pero en este caso, un problema tan complejo como el de las pandillas,  parece difícil de resolver para cualquier gobierno en el contexto del diálogo. Primero, porque las motivaciones y acciones no son ideológicas sino criminales. Los asesinatos, las extorsiones y el tráfico de drogas están fuera de la ley, de manera que negociar con quienes cometen esos delitos resulta improcedente desde mi punto de vista.
Es por eso que la “negociación votos por privilegios” de algunos sectores políticos con las pandillas en las anteriores elecciones en El Salvador, fueron criticadas fuertemente porque se salía del marco legal para entrar a una estrategia ilegal y corrupta para llegar al poder. Pero resulta hasta cierto punto hipócrita abandonar esa premisa de la negociación cuando sabemos que aunque el gobierno salvadoreño ha implementado medidas represivas fuertes para reducir el accionar de las pandillas, los resultados siguen siendo pobres, y lejos de vislumbrar una solución, el problema se vuelve más complejo
Datos oficiales recientes indican que El Salvador cerró el 2016 con 5.278 homicidios (14,4 diarios) para una tasa de 81,2 por cada 100.000 habitantes. Y esa cifra representó una reducción del 20% con respecto al año previo, cuando también se registró un día sin homicidios: El 22 de enero de 2015. Fue en este año, sin embargo, que el país recuperó el título de más violento del mundo -fuera de los países en guerra- con una tasa de 104 homicidios por cada 100.00 habitantes.
Y las actuales cifras todavía están muy por encima de las alcanzadas durante una polémica tregua con las pandillas o "maras", repudiada por las actuales autoridades y quienes tienen la esperanza de acabar con las pandillas, pero a nuestro punto de vista es un ideal que no se va a cumplir aunque pretendamos ser optimistas.
El futuro no es prometedor si tomamos en cuenta el auge de las pandillas que se extiende a lo largo y ancho de países como Honduras, Guatemala, El Salvador y México. A esto debemos agregar la inminente deportación de más de tres millones de indocumentados que en su mayoría son miembros de pandillas.
Es necesario buscar soluciones más realistas basadas en su origen de exclusión económico y social y no solo represiva como se pretende; la inclusión de los pandilleros a la vida social no debe descartarse y no se debe descartar tampoco la negociación, pero no una negociación de dame y yo te doy, porque no es legal negociar con grupos que están fuera de la ley. Sino más bien tener un paquete de propuestas concretas para que los miembros de pandillas tengan la oportunidad de insertarse a la vida económica y social del país.
Los modelos de inclusión deben tomar en cuenta la salud mental y psicológica de todos aquellos que desean salirse de ese mundo hostil como son las pandillas. Asimismo, deben prepararse programas de salud mental que impliquen terapias consecutivas tomando en cuenta que estos jóvenes son víctimas de una psicosis de miedo e inseguridad y, como tal, están a la defensiva.
Por otro lado, deben prepararse talleres culturales que permitan una reeducación en la recuperación de valores cívicos, morales y espirituales. Por último, crear talleres vocacionales que les permitan a mediano plazo re insertarlos a la vida social y económica del país.
Por supuesto que para lograr lo anterior es necesaria la cooperación de todos los sectores del país, y en este sentido, y la iniciativa de desarrollar un acuerdo que promueva la Cultura de Paz en el 2017 es positiva, pero éste debe incluir, además de enseñar a las nuevas generaciones lo que significó los Acuerdos de Paz para El Salvador, propuestas concretas para darle solución al problema de las pandillas que socavan la paz y limita a la población vivir entre la violencia y la muerte.
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